Esa extraña influencia - Semanario Brecha
La inversión del Estado de Israel en medios y políticos uruguayos

Esa extraña influencia

Documentos oficiales de Israel detallan el dinero invertido por ese país en llevar, en los últimos dos años de genocidio, a delegaciones de políticos de la oposición y de los canales 12, 10, 4 y VTV, los diarios El País y El Observador, el semanario Búsqueda y varias radios, en tours bajo la gestión del empresario uruguayo Roni Kaplan. Los documentos indican que todo el contenido de los viajes estuvo sujeto a un estricto control político del Estado israelí y explicitan que sus fines fueron la propaganda y la construcción de vínculos personales.

Delegación de periodistas y autoridades que viajó a Israel esta semana a través de la embajada de ese país y Conexión Israel. X, leosarro.

El intendente de Durazno, Felipe Algorta, los directivos de la Asociación Uruguaya de Fútbol Eduardo Mosegui y Andrea Lanfranco, y el presidente de la Federación Uruguaya de Basketball, Héctor Assir, vuelven por estas horas a Montevideo junto con una comitiva de periodistas deportivos de los canales 12, 10 y 4, las radiosEl Espectador, Carve y Sport 890 y los diarios El País y El Observador, tras participar todos ellos de un tour por Israel, organizado por la cancillería de ese país.

El recorrido repitió el modelo de 2025, cuando el Estado israelí adjudicó a la empresa Conexión Israel, de Roni Kaplan, el equivalente a 51.700 dólares por el viaje de periodistas de política nacional e internacional de siete medios uruguayos. En aquella ocasión, los canales 12, 10, 4 y VTV, los diarios El País y El Observador y el semanario Búsqueda viajaron a Israel «a cubrir el conflicto», invitados por la embajada israelí en Montevideo. El monto cubrió alojamiento, comidas, traslados dentro del país, acompañante y visitas guiadas –más el honorario de la empresa organizadora del viaje– durante toda la estadía, según se desprende del pliego de la licitación 04/2023 del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel (licitación pública para la planificación y organización de visitas de delegaciones del exterior, emitida por la División de Diplomacia Pública del organismo). El gasto en los medios uruguayos aparece explicitado en el informe de contrataciones de la cancillería del tercer trimestre de 2025, orden de compra 4580042048, publicado en la web del Estado israelí en cumplimiento de la Ley de Libertad de Información de ese país. La unidad ejecutora es la de Portavocía, Comunicación y Hasbará del ministerio. La erogación en los pasajes aéreos desde Montevideo parece correr en una cuenta separada a la de Conexión Israel, empresa cuyo modus operandi fue informado por Brecha semanas atrás (véase «El emprendedor», 16-X-26).

La de julio de 2025 fue una inversión fructífera para Israel, que logró así que se publicaran en Uruguay al menos cinco entrevistas simultáneas a Kaplan y al comunicador israelí Henrique Cymerman, en las que se despachaban por extenso relativizando la hambruna en Gaza en el peor momento de esa catástrofe ocasionada por el bloqueo, negando que haya un genocidio contra los palestinos y sosteniendo que las críticas unánimes que Israel recibe de las organizaciones de derechos humanos son parte de una conspiración islamista «pagada con miles de millones».

Kaplan aparece en esas notas entrevistado como una fuente militar, en ocasiones con su uniforme de vocero, a pesar de ser él mismo el coordinador de la estadía y las salidas de los periodistas, y de haber servido él, sus socios y sus empleados como guías y traductores durante toda la cobertura. Estos elementos en ningún caso fueron mencionados por los medios implicados. Cymerman, en tanto, es presentado en las entrevistas tan solo como un periodista especializado en Oriente Medio, a pesar de ser presidente de la Cámara de Comercio Israel-Países del Golfo, receptor de contratos de la cancillería israelí y del Ministerio de la Diáspora y Asuntos Estratégicos, y orador habitual tanto en tours de propaganda de Conexión Israel como en actos de embajadas israelíes.

Los medios uruguayos viajaron acompañados, además, por personal de la embajada israelí en Montevideo, en un itinerario que incluyó salidas nocturnas y a la playa. Además de la publicación de notas favorables, la sede diplomática apuntó a forjar vínculos personales con los periodistas invitados, un objetivo declarado de estos viajes, como se verá más adelante. Esta característica se repitió en el viaje de políticos y periodistas deportivos de esta semana.

ALIADOS DE RONI EN LA TRINCHERA DE OCCIDENTE

Para el viaje de 15 legisladores uruguayos de noviembre de 2025, el Estado de Israel le adjudicó a Conexión Israel 278.562 séqueles (80.700 dólares). Del 28 de noviembre al 4 de diciembre, diputados de los partidos Nacional y Colorado recorrieron Israel invitados por la embajada en Montevideo. El gasto figura en el informe de contrataciones de la cancillería del primer trimestre de 2026, con la orden de compra 4580043391, emitida el 16 de noviembre de 2025 bajo el título Delegación de miembros del parlamento, jefes de ciudades y jefes de distritos de Uruguay – 28/11-4/12. En esta ocasión, la unidad ejecutora fue la División de América Latina y el Caribe de la cancillería. Igual que en el caso anterior, el monto cubrió alojamiento, comidas, traslados, acompañante y el honorario de la empresa organizadora, según el pliego de la licitación 04/2023. La agenda, de acuerdo a la cobertura mediática, incluyó los lugares atacados el 7 de octubre, las fronteras con Líbano y Siria, la Universidad Hebrea de Jerusalén, la plaza de los Rehenes en Tel Aviv, el memorial Yad Vashem y reuniones en la Knéset y con altos funcionarios de la cancillería. Antes de viajar, el senador Pablo Abdala sostuvo a Brecha que aceptar la invitación no implicaba «una manifestación política» de su parte (véase «De paseo por el apartheid», 21-XI-25). El diputado Conrado Rodríguez, en tanto, le dijo a Semanario Hebreo: «Los que critican esta visita lo hacen con un sentimiento claramente antijudío, antisemita» (28-XI-25).

Meses después, en junio de 2026, también la excandidata blanca a la vicepresidencia Valeria Ripoll participó de un viaje de propaganda de Conexión Israel, como lo informó el propio Kaplan. Fue como parte de una «delegación de periodistas latinoamericanos». Un poco más tarde, entre el 27 de julio y el 4 de agosto, una segunda delegación de dirigentes de la oposición, de 13 integrantes, viajó invitada por la cancillería israelí, de nuevo con participación de Conexión Israel, a juzgar por el logo de la empresa que se vio en las acreditaciones portadas por algunos de los viajeros, y las apariciones de Roni Kaplan y su socio Gabriel Chocron junto a la delegación en fotos y videos publicados por los participantes. El itinerario fue muy similar al del año anterior, incluida la visita a la Universidad Hebrea de Jerusalén (véase «En la trinchera», Brecha, 31-VII-26). Al regreso de ambas delegaciones, la oposición prodigó los reclamos al gobierno uruguayo para que retome «de manera inmediata» el acuerdo entre la Agencia Nacional de Investigación e Innovación y la Universidad Hebrea de Jerusalén, que el Ejecutivo uruguayo puso en pausa en agosto de 2025.

También aumentó la frecuencia y la combatividad con la que legisladores uruguayos se pliegan a diversas iniciativas y reclamos públicos de la embajada de Israel. Todavía no se han publicado los registros oficiales de lo que pagó la cancillería israelí por las visitas uruguayas de 2026, pero, si el costo fue similar al de las delegaciones de 2025, la adjudicación al viaje de los 13 dirigentes opositores de julio-agosto rondaría los 240 mil séqueles (79 mil dólares) y la de la delegación «deportiva» de esta última semana rondaría los 220 mil séqueles (72 mil dólares), en ambos casos sin contar pasajes aéreos.

CONTROL POLÍTICO DEL ITINERARIO E INTERLOCUTORES

Lejos de ser viajes abiertos a la investigación periodística o al relevamiento político independiente, la cancillería explicita en el pliego de la licitación pública por la que se rigieron estas excursiones que el objetivo de llevar a Israel delegaciones como estas es «promover los objetivos de hasbará y crear vínculos y cooperaciones de largo plazo». Hasbará (literalmente «explicación», en hebreo) es el término usado en Israel para la propaganda oficial y las relaciones públicas del Estado. Los viajes siguen pautas precisas que se han mantenido a lo largo de los años. En los sucesivos pliegos vigentes desde 2015, la cancillería fija un menú estándar de actividades para las delegaciones extranjeras. Allí están, por ejemplo, las «reuniones con oradores» relevantes para la visita y los «encuentros profesionales con diversos actores según el carácter de la visita y los contenidos deseados». Estos actores pueden ser universidades, empresas tecnológicas, «expertos en gastronomía o moda (para delegaciones de branding y hasbará)» y «periodistas (para delegaciones de periodistas)». Si así lo indica el ministerio, puede haber recorridos por «fábricas y kibutz». Se incluyen visitas con guía al mar Muerto, al memorial del Holocausto Yad Vashem y a Jerusalén («Vía Dolorosa, túneles del Muro, etcétera»). El menú prevé también «recorridos profesionales en la periferia de Gaza, Sderot y el norte, con oradores profesionales, a veces acompañados por el vocero de las FDI [Fuerzas de Defensa de Israel]» y «reuniones con funcionarios de gobierno (visitas a la Knéset y encuentro con diputados), jueces, figuras públicas, periodistas, etcétera», según el tipo de visita. A pedido del ministerio también puede agregarse cualquier otro contenido «relevante y adecuado».

Todo el programa, incluidos el itinerario y los interlocutores de los visitantes, está sujeto «a la aprobación por el supervisor». Ese supervisor es el subdirector general de Diplomacia Pública de la cancillería, «o quien él designe». En el caso de una delegación de 2015, se detalla, por ejemplo, que «el programa de visita no incluirá más de dos horas de tiempo libre para actividades independientes de los visitantes».

El proceso de asignación de las delegaciones a las empresas ganadoras de la licitación macro sigue un protocolo administrativo que parece diseñado para el máximo control político. Al adjudicarle una delegación a Conexión Israel o alguna de sus competidoras, la cancillería le indica primero el «tipo de delegación, fechas, objetivos y énfasis de la visita», «líneas rectoras», así como el «nivel jerárquico de la delegación, país de origen, tema y contenido de la visita». A partir de allí hay un ida y vuelta de reuniones y borradores entre el ministerio y la empresa «para preparar el programa de visita y alinear expectativas». El privado debe coordinar «su actividad de antemano con el representante de la División de Diplomacia Pública». El «supervisor», en tanto, podrá decidir, además, si durante el paseo de la delegación estarán presentes «funcionarios del ministerio» o «cualquier otra persona que el ministerio considere oportuno». Almuerzos y cenas se hacen «por lo general» en salones reservados, «para permitir un briefing político-diplomático profesional en una sala cerrada y separada». El escolta de la empresa se encarga, entre otras tareas, de «asegurarse de que a los miembros de la delegación se le haya provisto material de hasbará» y un «kit de prensa» cuando sea necesario.

Al terminar el viaje, la empresa debe ir a una reunión «para extraer lecciones y recibir retroalimentación sobre la visita» con el ministerio y entregar un informe «sobre el contenido de la visita, impresiones y comentarios de los invitados, opiniones expresadas y recomendaciones para la continuidad», junto con los «materiales, documentos y datos» que tenga sobre la visita. Recién ahí, la empresa podrá cobrar. Así se desprende de la lectura de los pliegos 11/2015, 04/2023 y 14/2026 de la cancillería israelí.

NADA NUEVO BAJO EL SOL

La participación de medios y políticos uruguayos en viajes de propaganda a Israel financiados por la cancillería de ese país, o por organismos del lobby proisraelí, tiene una larga historia. En junio de 1966, por ejemplo, Zelmar Michelini escribía en Hechos: «Una delegación de periodistas uruguayos viajó hace pocos meses, en marzo exactamente, invitada por el gobierno de Israel a recorrer su territorio». El historiador Gerardo Leibner cita en su investigación titulada «La alianza entre Israel y el Uruguay autoritario (1972-1980)» la siguiente comunicación interna de la embajada de Israel en Uruguay en 1972: «La inmensa mayoría de la prensa y las radios difunden lo que les hacemos llegar […] varios diarios publican un suplemento especial por el día de la Independencia de Israel […] en los canales de TV tenemos excelentes amigos que colaboran…».

En marzo de 1983, en plena invasión a Líbano, la embajada israelí en Uruguay anotó: «[R]eporteros de los dos principales diarios El País y El Día fueron enviados por nosotros a Israel […] a cubrir la operación Paz a la Galilea. […] El País publicó un suplemento excelente y muy positivo en el que incluyó las notas y reportajes del periodista Miguel Carvajal. Se titula “La verdad sobre el Líbano” y acorde con las instrucciones de Hasbara [oficina de propaganda] fue distribuido en todo América Latina. […] Al regresar de su visita el Sr. Carvajal fue utilizado en una serie de conferencias […]». En esta comunicación, citada por Leibner en su último libro, Israel y las dictaduras en el Río de la Plata, la embajada israelí también sostiene: «Simultáneamente enviamos un equipo de televisión del Canal 4».

Otro despacho de la embajada en aquellos años se refiere al periodista, luego director de Búsqueda, Radio Sarandí y Canal 5, Ramiro Rodríguez Villamil: «El periodista Villamil visitó Israel hace unos meses como huésped de la Organización Sionista Mundial y con ayuda de la embajada. Le cubrimos parte de su pasaje usando un fondo local. Desde su regreso nos hace un servicio de hasbará excelente en la radio, en esa revista muy difundida entre intelectuales y en conferencias ante diversos públicos», reza el mensaje interno de 1980.

En los años noventa se multiplicaron los viajes de medios uruguayos a Israel con todos los gastos pagos por el Estado israelí y sus organizaciones aliadas. En lo que va del siglo XXI, estas visitas guiadas superan las 60, y suman al menos 28 los comunicadores de los principales medios uruguayos que han visitado Israel en viajes de hasbará durante el genocidio en Gaza. Algo similar ocurre de forma permanente desde la década del 50 con políticos de todo el espectro. Un viejo negocio de influencia pública, ahora también con lucro privado de la mano de un emprendedor nacido en Uruguay.

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